Podés escribir, leer y encerrarte en tu propio mundo, pero tarde o temprano,alguien te saca de ese estado de ostracismo, y ahí pueden llegar los problemas... o no.
Me divido entre el miedo a un nuevo fracaso y la alegría por una nueva oportunidad que me haga creer en el amor.
Es como le dice el Capitan Wentworth a Anne en "Persuasión": i´m half agony, half hope.
Este alguien que apareció en mi vida puede ser un Mr. Darcy, o puede ser otro de los tantos Whickham que me encontré por el camino. No lo se, y sólo el futuro lo dirá.
La alegría en el rostro de la mujer que tiene esperanzas se nota a la distancia, es como un farol que ilumina la más oscura calle. Así estoy.
¿Enamorada?
No, para eso me falta bastante, pero puedo decir que me gustaría enamorarme de él.
Sólo una chispa puede encender el corazón de una mujer, mientras que la razón le dice a gritos que se tome las cosas con cautela.
Estuve releyendo algunos de los libros de la que es para mi una de las mejores escritoras que existieron. Hace ya unos 8 años que llegó a mis manos un libro de Jane Austen, y siempre la leo tratando de encontrar alguna solución a cualquier problema.
Una parte de mi es un poco como Elinor Dashwood, dejando el corazón de lado y dando prioridad a la razón, a la sensatez. No es vida eso, no para alguien que está en sus veintis.
Siempre resignarme y aceptar lo que el destino, o más bien los otros decidían por mi.
Como dijo en una de sus obras Jane Austen:
"No quiero que la gente sea agradable, así me ahorra el problema de cogerles cariño"

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