Hay situaciones que llevan su tiempo asimilarlas.
Me acuerdo de Mr. Darcy diciendo que no podría marcar la fecha y hora, que cuando se había dado cuenta de lo que sentía ya estaba en medio. Así estoy yo. No se cuándo o como comenzó todo, sólo se que cuando supe que había algo, ya era tarde para dar marcha atrás.
Así como en un libro de Dan Brown las 500 hojas transcurren en sólo un día, con él 500 horas son sólo un día. No es que el tiempo pase lento, es que todo es tan nuevo que no tengo tiempo para pensar.
Soy Robert Langdon y voy analizando la simbología de cada detalle de nuestros encuentros, el signigicado de cada roce y palabra. Es un misterio que quiero descubrir, necesito llegar al fondo del asunto.
Para el profesor mencionado, la carrera contra reloj tenía como fin salvar al mundo. Quizás suene egoísta, pero yo quiero salvar mi mundo, sea con él o sola como llevo haciéndolo hace 23 años.
Voy flotando en el aire por la vida sin rumbo específico, pero cuando me cuestiono algo... llega el café del finde, el bar a solas, un "te quiero" disfrazado, hablar hasta cualquier hora, aprovechar los ratos que tenemos juntos y admitir que la pasa bien conmigo y le hago bien.
Cerremos todo! Ya no hay escapatoria, aunque en realidad no quiero escapar. Si quiero correr es en su dirección.
Los humanos somos así, no podemos evitar sentirnos tentados por los grandes misterios de la vida y ponemos todo en juego.
Así como hubo caballeros que dedicaban su vida a esconder y cuidar el Grial, yo solita escondí y cuide mi corazón. Hoy es como si me estuvieran haciendo una cirugía a corazón abierto.
Hoy se que eso que tenemos en el pecho es más que un músculo que late por obligación para bombear sangre.
Entre libros y personas
Un espacio para hacer catarsis y hablar de libros
martes, 12 de mayo de 2015
jueves, 7 de mayo de 2015
Megan Maxwell en Argentina
En el marco de la Feria Internacional del Libro que se está realizando en Buenos Aires, ayer miércoles 6 de Mayo la escritora Megan Maxwell estuvo firmando ejemplares.
Después de 5 horas y ya seguramente con la mano dolorida, pudo saludar a todas sus Guerreras que asistimos con alguno de sus libros.
Es una escritora que me encanta porque las dos veces que tuve la oportunidad de verla, siempre se mostró muy agradable, una divina con sus fans, y siempre presente en los grupos de Facebook.
Para los que no saben, ella es una escritora que se hizo principalmente conocida por la trilogía "Pideme lo que quieras". Con ese título creo que no hace falta aclarar la temática. No es un libro de cocina ni uno de autoayuda como preguntó un hombre de unos 50 años ayer mientras hacíamos fila.
Detalles románticos, problemas reales, hombres que son el sueño de cualquier mujer, y unas escenas capaces de derretir un témpano de hielo, todo eso y más son los libros de Megan. Libros que te hacen llorar, reír, y por qué no decir "yo quiero experimentar eso".
Leemos estos libros no porque estamos necesitadas, los leemos porque nos atrapan y logran que, al menos en mi caso, veamos el sexo como algo mucho más natural y no como un tema tabú.
Entre medio del frío y las ganas de tener firmado "Sígueme la corriente", aparece caminando medio perdido este chico con el que somos un nada camino a ser algo, o eso creo.
Pero volviendo a lo importante, los libros de Megan Maxwell son sumamente recomendables. Las que no quieran ir de lleno a algo fuerte como "Pideme...", pueden ir con algo más tranquilo y divertido como "Melocotón Loco", "Te lo dije", "Ni lo sueñes" o "Fue un beso tonto". La saga de las Guerreras es excelente también, te llevan a la época de los highlanders, y es imposible no enamorarse de alguno de ellos. Para más acción, la trilogía anteriormente nombrada es increíble, o los dos libros de "Adivina quien soy" donde Dylan Ferrasa te corta la respiración, a los que le sigue "Sigueme la corriente" para presentar la historia de su hermano Tony.
Después de 5 horas y ya seguramente con la mano dolorida, pudo saludar a todas sus Guerreras que asistimos con alguno de sus libros.
Es una escritora que me encanta porque las dos veces que tuve la oportunidad de verla, siempre se mostró muy agradable, una divina con sus fans, y siempre presente en los grupos de Facebook.
Para los que no saben, ella es una escritora que se hizo principalmente conocida por la trilogía "Pideme lo que quieras". Con ese título creo que no hace falta aclarar la temática. No es un libro de cocina ni uno de autoayuda como preguntó un hombre de unos 50 años ayer mientras hacíamos fila.
Detalles románticos, problemas reales, hombres que son el sueño de cualquier mujer, y unas escenas capaces de derretir un témpano de hielo, todo eso y más son los libros de Megan. Libros que te hacen llorar, reír, y por qué no decir "yo quiero experimentar eso".
Leemos estos libros no porque estamos necesitadas, los leemos porque nos atrapan y logran que, al menos en mi caso, veamos el sexo como algo mucho más natural y no como un tema tabú.
Entre medio del frío y las ganas de tener firmado "Sígueme la corriente", aparece caminando medio perdido este chico con el que somos un nada camino a ser algo, o eso creo.
Pero volviendo a lo importante, los libros de Megan Maxwell son sumamente recomendables. Las que no quieran ir de lleno a algo fuerte como "Pideme...", pueden ir con algo más tranquilo y divertido como "Melocotón Loco", "Te lo dije", "Ni lo sueñes" o "Fue un beso tonto". La saga de las Guerreras es excelente también, te llevan a la época de los highlanders, y es imposible no enamorarse de alguno de ellos. Para más acción, la trilogía anteriormente nombrada es increíble, o los dos libros de "Adivina quien soy" donde Dylan Ferrasa te corta la respiración, a los que le sigue "Sigueme la corriente" para presentar la historia de su hermano Tony.
domingo, 26 de abril de 2015
Quiero ser
Es difícil juntar fuerzas para levantarse un domingo a la mañana cuando suena la alarma. Ya desayuné y me queda una hora para entrar a trabajar, así que me tiro en la cama unos minutos y pongo música.
Suena el tema "Quiero ser" de Amaia Montero y creo que no hay tema que sienta más perfecto para mi en este momento.
"Quiero ser el verbo puedo, quiero andarme sin rodeos,confesarte que una tarde empecé a morir por ti."
Quiero ser tantas cosas.
Quiero que seamos un todo, porque un algo ya somos (o eso creo).
Toda mi vida fue un querer ser constante. Astronauta, maestra, paleontóloga, arqueóloga, traductora, abogada, viajante, escritora, casada, eterna soltera, madre, no madre, flaca, alta, rubia, castaña, morocha, y así podría seguir indefinidamente. Muchas de esas cosas no las soy ni las voy a ser, otras quizás si.
Borrarle el comienzo a la frase "Quiero ser..." es lo más complicado, es un paso arriesgado. Es un jugarse a todo o nada.
No te tengo y me da miedo perderte, así como a "El Principito" le daba miedo que su cordero escapara y por eso quería una correa. A su vez, también le daba miedo que ese corderito se comiera la flor, y por eso la protegió, no solo de él, sino también del frío. Quiero que nos protejamos del frío, de las espinas de una rosa, de los corderitos...
No quiero que seamos adultos aburridos que ven un sombrero donde hay un elefante dentro de una boa. Seamos niños y vivamos una historia sin preocupaciones.
Si el tiempo que El Principito le dedicó a su rosa es lo que la hacía especial, y si pensarte y sonreír cuando veo un mensaje tuyo es dedicarle tiempo a alguien, entonces sos especial para mi.
Quiero que nos domestiquemos, que creemos lazos. Empezamos sentándonos a lo lejos hasta acercarnos cada vez más, quizás queriéndolo, quizás no.
Estamos en el mismo planeta, país y ciudad. Si el tráfico y la suerte se ponen de nuestro lado, nos podemos encontrar de casualidad unos minutos todos los días para charlar, y ya somos nosotros los que decidimos crear un rito que tiene día y horario. Desde las 5 mi corazón se comienza a preparar, y así conocí el precio de la felicidad
No vivís en el asteroide B-613.
viernes, 24 de abril de 2015
Me siento el Quijote luchando contra los molinos de viento
¿Cuántas veces nos pasa de estar ciegos y ver lo que en realidad deseamos ver?
Los sentidos nos pueden engañar, y así como este hidalgo veía gigantes donde sólo había molinos, nosotros también vemos amor donde no lo hay, como para citar un ejemplo.
Alonso Quijana amaba las novelas de caballería, y esa obsesión lo llevo a limpiar las armas de su bisabuelo, buscar una dama la cual dedicar sus triunfos, le puso nombre a su caballo, y consiguió un fiel escudero.
La historia es bien conocida. En el final de la obra, el personaje principal deja de creer en todo lo que creía antes, diciendo que ya estaba cuerdo. Le pide a su sobrina que no se case con un hombre que leyera novelas de caballería porque lo había llevado a la locura, y muere.
Se puede decir que si bien todos tenemos que morir en algún momento, es preferible llegar a ese día estando medianamente feliz, habiendo vivido alguna aventura, habiendo hecho las cosas que uno quería hacer.
Peleamos por causas que sabemos desde el comienzo que están perdidas, pero al menos nos mantenemos entretenidos en algo, movidos por la esperanza y por nuestros deseos más íntimos.
Tarde o temprano la venda se cae, dejamos de ser ciegos y vemos una realidad tal cual es. Así como le pasó a este hombre de la Mancha, conocer la realidad, puede ser un golpe fuerte y algo que no sea tan de nuestro agrado.
¿Es preferible vivir en la "locura" pero siendo feliz a ser un cuerdo triste?
Es una pregunta muy complicada, cuya respuesta aún no conozco.
Quizás la felicidad se trata de encontrar un equilibrio entre la cordura y la locura, o quizás sólo es un estado que vive en nuestra mente.
Queremos siempre más, nunca estamos satisfechos con lo que tenemos.
Hoy no puedo asegurar que me quiera, pero se que a mis ojos, se convirtió en ese gallardo caballero, pero sin capa o espada.
"Amor y deseo son dos cosas diferentes. No todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama"
El tiempo decidirá, aunque como dijo Cervantes en su obra, Cada uno es artífice de su propia aventura
I wanna love you
Creo fervientemente que es imposible, se hable de un hombre, o de una mujer, ocultar cuando lo que se siente es amor. La cara nos delata, esa sonrisa al ver su nombre en la pantalla del celular, esa película que te hace acordar a él, etc.
Las nuevas tecnologías tren otro tipo de relación. Los plazos ahora se alargaron. Antes era normal que la pareja se pusiera de novia al poco tiempo de conocerse. Hoy tenemos un tiempo considerable hasta llegar a algo, y después puede pasar bastante hasta que se use oficialmente la palabra "noviazgo".
Largas conversaciones por el celular hasta las 2 de la mañana, comentar una foto, o buscar cualquier pretexto para hablarle a la otra persona.
En esta etapa me encuentro yo. Estoy trabajando con el celular a mi lado, y cuando siento que vibra sobre la mesa, sin importarme nada lo desbloqueo y sonrío al ver que se trata de él. También hablamos bastante mientras él estaba en el trabajo, en clases, y cada vez que exista un motivo, aunque si no hay uno lo inventamos.
Pienso en los libros de Danielle Steel. Historias en las que una mujer fuerte pasa por muchas adversidades hasta encontrar en el final al hombre que nuestra imaginación nos dice que es el de su vida. Dudo que él sea el hombre de mi vida porque soy joven todavía, pero creo que esta vez sí es amor.
Como dice el tema de Bob Marley...
Etiquetas:
amor,
bob marley,
danielle steel,
love,
novio,
whatsapp
miércoles, 22 de abril de 2015
Lector compulsivo
La literatura: un placer olvidado por muchos y valorado por pocos.
Un libro siempre cuando se va a algún lado, ausencia de faltas ortográficas, amplio vocabulario, y felicidad cuando se pasa por una librería. Esas son características típicas de un lector con todas sus letras.
Más de una vez, no podemos evitar corregir a alguien cuando utiliza mal una palabra o cuando escribe una fatal falta de ortografía.
No nos importa quedar mal, es más fuerte que nosotros.
Ver una película con alguien que leyó el libro en el que se basa, no es para todos. Los lectores compulsivos solemos criticar la adaptación y empezamos a explicar tooodo lo que hicieron mal. Que el otro quiera prestar atención, o estar en el cine, no son considerados impedimentos para esto.
No puede faltar la frase "El libro es mejor", la cual puede ser dicha en cualquier momento. El lector se indigna y no lo puede evitar.
Cuando viaja en transporte público, el lector compulsivo se olvida de que hay gente en el mismo espacio físico. Desvía la vista del libro solamente para ver por donde va, y en el fondo, se siente tan cómodo leyendo, que no quiere bajar.
La regla de oro es no interrumpir cuando el lector está inmerso en su mundo literario.
Como mujer, muchas veces me dijeron que tenía que buscarme un chico que leyera, aunque sólo me conformo con uno que no me moleste cuando esté inmersa entre letras, y que de vez en cuando, me regale un libro.
Donde quiera que esté, voy a tener siempre un libro haciéndome compañía.
Etiquetas:
compulsivo,
lector,
lectura,
leer,
libros,
ortografia,
pelicula
lunes, 20 de abril de 2015
Solo a mi manera quiero amarlo...
En su justa medida, así te quiero querer.
Que no falte amor, pero que tampoco sobre mucho.
Es ese miedo a perderte antes de tenerte lo que me lleva de la alegría a la duda.
Siempre trato de ser fuerte, o aparento serlo más de lo que soy. Me protejo poniendo barreras, me cubre una coraza.
¿De qué me escondo? Del dolor. Es que cuando uno sufre mucho, lo que más quiere es evitar lastimar su corazón.
No se si vamos a algún lado juntos, pero esas charlas por whatsapp y el verte me hacen bien.
Soñé que me besabas. Sí, llegué a ese punto. Un sueño tan real, que hasta abrí los ojos con una sonrisa en el rostro.
Quiero ir al cine a ver el Episodio VII de Star Wars con vos.
Quiero que estés en Diciembre el día que sabes que va a ser importante para mi.
Quiero invierno acurrucados y verano en la playa, vos en la sombra y yo al sol, pero juntos.
- I love you
- I know
Solo a mi manera quiero amarlo...
Que no falte amor, pero que tampoco sobre mucho.
Es ese miedo a perderte antes de tenerte lo que me lleva de la alegría a la duda.
Siempre trato de ser fuerte, o aparento serlo más de lo que soy. Me protejo poniendo barreras, me cubre una coraza.
¿De qué me escondo? Del dolor. Es que cuando uno sufre mucho, lo que más quiere es evitar lastimar su corazón.
No se si vamos a algún lado juntos, pero esas charlas por whatsapp y el verte me hacen bien.
Soñé que me besabas. Sí, llegué a ese punto. Un sueño tan real, que hasta abrí los ojos con una sonrisa en el rostro.
Quiero ir al cine a ver el Episodio VII de Star Wars con vos.
Quiero que estés en Diciembre el día que sabes que va a ser importante para mi.
Quiero invierno acurrucados y verano en la playa, vos en la sombra y yo al sol, pero juntos.
- I love you
- I know
Solo a mi manera quiero amarlo...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)






