martes, 12 de mayo de 2015

A corazón abierto

Hay situaciones que llevan su tiempo asimilarlas. 
Me acuerdo de Mr. Darcy diciendo que no podría marcar la fecha y hora, que cuando se había dado cuenta de lo que sentía ya estaba en medio. Así estoy yo. No se cuándo o como comenzó todo, sólo se que cuando supe que había algo, ya era tarde para dar marcha atrás. 

Así como en un libro de Dan Brown las 500 hojas transcurren en sólo un día, con él 500 horas son sólo un día. No es que el tiempo pase lento, es que todo es tan nuevo que no tengo tiempo para pensar.
Soy Robert Langdon y voy analizando la simbología de cada detalle de nuestros encuentros, el signigicado de cada roce y palabra. Es un misterio que quiero descubrir, necesito llegar al fondo del asunto. 
Para el profesor mencionado, la carrera contra reloj tenía como fin salvar al mundo. Quizás suene egoísta, pero yo quiero salvar mi mundo, sea con él o sola como llevo haciéndolo hace 23 años.
Voy flotando en el aire por la vida sin rumbo específico, pero cuando me cuestiono algo... llega el café del finde, el bar a solas, un "te quiero" disfrazado, hablar hasta cualquier hora, aprovechar los ratos que tenemos juntos y admitir que la pasa bien conmigo y le hago bien. 

Cerremos todo! Ya no hay escapatoria, aunque en realidad no quiero escapar. Si quiero correr es en su dirección.
Los humanos somos así, no podemos evitar sentirnos tentados por los grandes misterios de la vida y ponemos todo en juego. 
Así como hubo caballeros que dedicaban su vida a esconder y cuidar el Grial, yo solita escondí y cuide mi corazón. Hoy es como si me estuvieran haciendo una cirugía a corazón abierto. 

Hoy se que eso que tenemos en el pecho es más que un músculo que late por obligación para bombear sangre.


jueves, 7 de mayo de 2015

Megan Maxwell en Argentina

En el marco de la Feria Internacional del Libro que se está realizando en Buenos Aires, ayer miércoles 6 de Mayo la escritora Megan Maxwell estuvo firmando ejemplares.
Después de 5 horas y ya seguramente con la mano dolorida, pudo saludar a todas sus Guerreras que asistimos con alguno de sus libros. 
Es una escritora que me encanta porque las dos veces que tuve la oportunidad de verla, siempre se mostró muy agradable, una divina con sus fans, y siempre presente en los grupos de Facebook.
Para los que no saben, ella es una escritora que se hizo principalmente conocida por la trilogía "Pideme lo que quieras". Con ese título creo que no hace falta aclarar la temática. No es un libro de cocina ni uno de autoayuda como preguntó un hombre de unos 50 años ayer mientras hacíamos fila.
Detalles románticos, problemas reales, hombres que son el sueño de cualquier mujer, y unas escenas capaces de derretir un témpano de hielo, todo eso y más son los libros de Megan. Libros que te hacen llorar, reír, y por qué no decir "yo quiero experimentar eso".
Leemos estos libros no porque estamos necesitadas, los leemos porque nos atrapan y logran que, al menos en mi caso, veamos el sexo como algo mucho más natural y no como un tema tabú.
Entre medio del frío y las ganas de tener firmado "Sígueme la corriente", aparece caminando medio perdido este chico con el que somos un nada camino a ser algo, o eso creo. 
Pero volviendo a lo importante, los libros de Megan Maxwell son sumamente recomendables. Las que no quieran ir de lleno a algo fuerte como "Pideme...", pueden ir con algo más tranquilo y divertido como "Melocotón Loco", "Te lo dije", "Ni lo sueñes" o "Fue un beso tonto". La saga de las Guerreras es excelente también, te llevan a la época de los highlanders, y es imposible no enamorarse de alguno de ellos. Para más acción, la trilogía anteriormente nombrada es increíble, o los dos libros de "Adivina quien soy" donde Dylan Ferrasa te corta la respiración, a los que le sigue "Sigueme la corriente" para presentar la historia de su hermano Tony.